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martes, septiembre 06, 2005

La película que pudo haber sido

No sé si será que le empiezo a coger el gustillo al cine de terror (o a la turbiedad en general), pero me llama la atención que mi primer pensamiento tras ver Ultimátum a la tierra haya sido lo estupenda película de terror que podría haber sido.

El caso es que hay otros clásicos "alienígenas" de la época que sí tiran más hacia el miedo, la paranoia, etc (el mejor ejemplo sigue siendo La invasión de los ladrones de cuerpos), pero esta película, a pesar de apuntar maneras en ese sentido nunca termina de...materializarlas, digamos. Por eso siempre que se habla de ella se sacan los mismos temas: el retrato del protagonista alienígena, el mensaje supuestamente antibelicista, el melotrón... Mas, personalmente, lo que más me ha gustado han sido los momentos en que enlaza con esa especie de cine negro/de terror de los 40 en el que la escenografía es tan elegante y el peligro casi siempre está fuera de campo...



La verdad es que la idea daba muchas posibilidades, siempre que se mirase desde una óptica un poco diferente. Casi todo el tiempo hay una atmósfera inquietante, de amenaza solapada, pero se difumina por el hecho de que desde el principio parece muy previsible que el extraterrestre va a ser bueno. Cómo hubiera cambiado la película si por ejemplo la historia la introdujese el niño, de modo que no supiesemos si ese extraño hombre que aparece en el hostal en medio de la noche es o no malvado (que detalle, por cierto, pasar del plano de los inquilinos escuchando las amenazas sobre el extraterrestre fugado al plano del hombre de pie, quieto y en total oscuridad). Cómo hubiera cambiado si no estuviese clara la frontera entre lo que es real y lo que el niño imagina... (tendríamos ahí una pequeña versión, quizá menos poética pero más consistente, de La noche del cazador).


El nuevo inquilino

Hay muchos momentos, tanto argumentales como visuales, que hubieran ganado mucho con un poco de ambigüedad. Otro ejemplo es toda la secuencia en la que el niño le sigue hasta su nave (que empieza con otro detallazo: el niño al asomarse desde su puerta ve por pura casualidad la silueta del alien sobre la pared, con lo que deduce que la luz de su habitación si que funcionaba y por tanto éste le había mentido por alguna razón desconocida). O la escena del ascensor, con el discurso amenazador del alien ante la chica (que todavía no sabe si éste es bueno o malo) y que se cierra sin resolverse (pero sugiriendo una vez más perfectamente la amenaza, con la cara del alien sumida en las sombras)...


La silueta en la pared


En el ascensor

Son muchos, muchos detalles, de una manera determinada de hacer cine. Y mira por donde, resulta que Robert Wise, el director de esta Ultimátum a la tierra, debutó con una producción de Val Lewton, La venganza de la mujer pantera, secuela obviamente de la admirable La mujer pantera de Jacques Tourneur. ¿Casualidad?
Las casualidades no existen...

5 Comentarios:

Lo que Blogger Roberto A. O. dijo fue:

Pues a mi esta película me fascina, no solo por su alegato antibelicista y antinuclear, ni por la planificación de varias secuencias (por ejemplo, las escenas en que el mundo se paraliza), sino también por la ambigüedad del protagonista y del mundo del cual procede, que solo se advierte al final del film. De algún modo, para preservar la paz, transmite un mensaje ciertamente retrógrado y ultraconservador, algo así como: "de donde yo procedo, el que se salta las reglas, es eliminado. Si vosotros seguís jugando con estas armas y poniendo en peligro la seguridad del universo, también seréis destruidos".

Y por cierto, ¿que hay con esa alegoría cristiana que reside en esta peli?

Saludos

8:30 PM  
Lo que Blogger inquisidor eisenhorn dijo fue:

me encanta esta pelicula sobre todo en su version original, The day the earth stood still, creo que es mi favorita del cine metaforico-paranoide que plagaba la serie b de los 50 en usamerica, no se si la pondria por encima de la invasion de los ladrones de cuerpos, pero no le andaria muy a la zaga, el personaje de Klaatu es sencillamente genial

8:37 PM  
Lo que Blogger Javier dijo fue:

Por eso que dices, Roberto, recalcaba yo que el mensaje es "supuestamente antibelicista", porque la verdad es que por ejemplo hoy día no sería nada difícil asociarlo a las teorías del tito Bush y a según que conflictos con Irak/Iran/Corea del Norte...en los que la acusación se reduce al intento de poseer éstos las armas que los propios EEUU ya poseen y además en cantidades ingentes.

De todos modos sí que hay un momento en que la peli se desmarca ligeramente de esta tesis, y es cuando Klaatu dice que los autómatas tienen autoridad total, y que incluso ellos están expuestos a ser eliminado por los robots si se pasan de listos.
Pero vamos, que sí es un mensaje siniestro...
¿Y a qué alegoría cristiana te refieres?


Con respecto a la comparación que propone el inquisidor, yo creo que la obra de Don Siegel (al menos como thriller) está muy por encima, con un manejo del suspense, la paranoia/ambigüedad y demás que prácticamente no ha conocido parangón desde su estreno. Claro que tampoco son el mismo estilo de película, y ésta tiene también otro tipo de valores...

8:54 PM  
Lo que Blogger Roberto A. O. dijo fue:

Sobre la alegoría cristiana, se ve en el personaje del propio Klaatu, una especie de Jesucristo. Llega a la tierra para dar un mensaje a todos sus habitantes (en son de paz). Pocos le creen y termina siendo traicionado por Tom Stevens ("Judas"), muere y es resucitado por Gort. Además, adquiere el apellido Carpenter ("carpintero"), cuando está entre nosotros; y finalmente les da el mensaje al grupo de científicos, que pueden identificarse como los discípulos.

¿Una comida de tarro?..es posible, pero son muchas coincidencias.

Saludos

11:39 PM  
Lo que Blogger emejota dijo fue:

Wise formó parte importante del "equipo Lewton" aunque no siempre apareciera visible y también dirigió para él "El ladrón de cadáveres". Está a punto de salir en USA un pack-Warner impresionante con (casi)toda la filmografía Lewton en dvd.

Saludos.

11:23 AM  

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